Gestión de alertas y segmentación de riesgo LAFT
Consultar listas sancionatorias genera, tarde o temprano, coincidencias que hay que revisar. Qué tan bien gestiona una empresa esas coincidencias —y qué tan bien distingue entre sus contrapartes de mayor y menor riesgo— es lo que separa a un SARLAFT que funciona en la práctica de uno que solo existe en el papel.
¿Qué es una alerta de cumplimiento y cuándo se genera?
Una alerta se genera automáticamente cada vez que una contraparte —cliente, proveedor, empleado o socio— coincide, total o parcialmente, con un registro de una lista sancionatoria, de interés, PEP o privada. La coincidencia no implica culpabilidad: muchas veces se trata de una homonimia o de un dato desactualizado. Por eso la alerta no es el fin del proceso, sino el inicio de una revisión.
El flujo de gestión de alertas
Un flujo de alertas ordenado pasa por tres decisiones posibles:
- Admitido y falso positivo: la coincidencia se revisa y se descarta, por ejemplo por homonimia, y queda documentada esa decisión.
- Positivo y positivo admitido: la coincidencia es real y la empresa decide, con el respaldo de su política de riesgo, si continúa o no la relación comercial.
- Lista blanca privada: una vez resuelta una alerta como falso positivo, esa contraparte puede añadirse a una lista blanca propia, para que la misma coincidencia no vuelva a generar una alerta en cada consulta futura.
Cada alerta que un analista no puede resolver con la información disponible debería poder escalarse a un superior — normalmente el oficial de cumplimiento— en lugar de quedar en un limbo sin dueño ni fecha de cierre.
¿Qué es la segmentación de riesgo?
La segmentación consiste en dividir a las personas y empresas con las que una compañía tiene vínculos comerciales en grupos más pequeños y homogéneos, según características comunes: tipo de contraparte, sector, ubicación geográfica, volumen de operación o nivel de riesgo asignado. En lugar de aplicar el mismo nivel de control a todas las contrapartes por igual, la segmentación permite destinar más recursos de debida diligencia a los grupos de mayor riesgo, y agilizar el proceso para los de menor riesgo.
Por qué alertas y segmentación van juntas
La segmentación no es un ejercicio aislado: define, en la práctica, qué tan estricta debe ser la revisión de una alerta. Una coincidencia en listas de un proveedor de bajo riesgo, ya segmentado como tal, puede resolverse con un criterio distinto al de una coincidencia sobre un cliente de alto riesgo. Tener ambos procesos digitalizados y conectados —en lugar de en hojas de cálculo separadas— es lo que le permite a un formulario de conocimiento del cliente alimentar directamente el nivel de revisión que cada contraparte necesita.



